jueves, 13 de mayo de 2010

Rita y el 01-BDC

Hace poco que un prestigioso bufete de arquitectos sacó un informe sobre las ciudades del futuro y el futuro de nuestra forma de vivir. La idea es complicadamente simple: ampliar nuestras ciudades a lo ancho no es sostenible porque consumen mucho territorio, anexionándose como barrios periféricos pequeños pueblos que hasta ahora estaban alejados de la capital. Punto. Dicen que en medio siglo el 80por cien de la gente vivirá en grandes ciudades y el 20 por cien restante en pequeños núcleos urbanos.
La cosa va de grandes urbes de unos 15 millones de habitantes o más. Cada edificio tendría entre 30 y 60 pisos y todos ellos intercomunicados por suburbano. El edificio en cuestión viene identificado por una matrícula como si se tratara de un coche. Tu me dices la matrícula de donde vives, yo lo marco en el google maps, pincho cómo llegar y me presento.
Es algo así como: yo vivo en el piso 32 del edificio 38-JDF. Por la mañana desayuno en la cafetería del piso 14 con algunos colegas. Después subo al 26 donde tengo mi despacho como asesor de una grán empresa. Antes he dajado a mi hijo pequeño en la guardería del piso 9 que me lo ciudan muy bien. Solemos almorzar en un restaurante de comida casera y menú económico del piso 31. Después del trabajo puedes optar por ir al piso 14 donde hay unos multicines o bajar al sótano -1 que hay un centro de ocio y una bolera. Los días estresados puedes subir al 36 que hay una piscina con spa incluido del que soy socio. El super está en la planta 16 y me traen la compra a casa. Nada de balcones ni ventanas que se abren ni macetas o plantas de exterior. Lo más una pecera que es muy relajante. Arreglo todo el papeleo con quien sea vía internet y sanseacabó.
Viviendo así, dicen los expertos, que nos vamos a deshumanizar, que seremos todos iguales, tendremos las mismas costumbres y las conversaciones siempre irán en torno al mismo tema. Cambiaremos los problemas cardiovasculares por sindromes depresivos que trataremos con pastillas y terapia. Cuando quiera ir a casa de unos amigos que viven en el 43-KDJ (sólo para gente pudiente)cojeré la línea 14 de metro dirección norte. Nada de colorines ni nombres. Viven en el piso 23 pero he quedado con ellos en el restaurante Hindú que tienen en el piso 16. ¿Qué dónde está la oficina bancaria, municipal y demás? Esto lo haces por internet, ¡atrasado!
Se me olvidaba decir que los colegios están en el 12-QFF, donde en cada planta hay uno (públicos, privados, concertados...depende del poder adquisitivo de cada uno). El hospital mas cercano está en el 45-HPT que queda a tres paradas de la línea de metro 41 dirección Oeste. Si quereis diversión no podeis dejar de visitar el edificio de parques temáticos 27-PTM. Hay de todo. Ya se! Ya se!, los románticos también tienen su sitio. Es la terraza del edificio más alto, el 58-AQC. Con un brazo coges a tu pareja y con la otra mano te agarras al mallazo que cubre todo y a disfrutar de un amanecer mirando hacia el Este o de una puesta de sol hacia el Oeste.
Me importa un comino el tiempo que va a hacer. No tengo coche. Uso el bus o el metro. Ahorro mucho dinero. Gano poco pero me cunde una barbaridad. En vacaciones nos vamos la familia en metro hasta la parada de bus y desde allí hasta un pueblecito con encanto. Nos aburrimos unos 15 o 20 días y volvemos a la gratificante rutina.
Quien se lo ha tomado muy a pecho y ha comenzado ha construir el futuro es Dña. Rita Barberà en Valencia que está reconvirtiendo el barrio del cabanyal en el 01-BDC. Para convencer a tenido que repartir un par de hostias a la ciudadanía que, embrutecida, decía que en este tipo de ciudades nos sentiriamos minúsculos. Esto no va con Dña. Rita salvo que se ponga a régimen. Todo sea para un futuro lleno de oportunidades.
Lo de los arquitectos es cierto, el resto ha sido una puñetera pesadilla.
¡No me toqueis el Pla de Na Tesa!....¿Vale?

1 comentario:

  1. Uff, que susto!!!! Tengo que reconocer que he llegado a sentirme mal, por un momento creía ver una película futurista de ciencia ficción.
    Al finalizar el relato, vuelvo a la realidad y doy gracias por vivir en un pueblo y en
    una casa con jardín y árboles, dónde los pájaros a la 6 h.de la mañana empiezan sus prácticas de canto.
    Juro….!! No volver a quejarme.

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