miércoles, 8 de julio de 2015

El asunto

Volviendo al asunto que nos ocupa... Esa es la frase que digo mil veces cuando contertulio con varias personas al mismo tiempo. Es lo que tiene. Empiezas un tema de conversación y salen varios asuntos de conveniencia que tienes que tratar aunque sea por educación. Cuando ya estamos por las ramas de los asuntos toca bajar y reconducir. Volviendo al asunto que nos ocupa...
Echo de menos las discusiones. La edad adulta está domesticada y le damos la razón a cualquiera aunque no la tenga. Por no discutir. Un peligro primitivo que acumulas con los años. Por eso practico el razonamiento en privado o con gente a la altura. Razonar aunque al final te des cuenta de que no llevas razón.
De joven luchas y tiras piedras. Gritas para ser oído. De adulto te juegas el alma porque la tienes asegurada. Me da miedo volverme más mayor. A ver si terminaré pisando iglesias y escorado a la derecha.
Hoy el tema era concreto y estaba bien encaminado. Si aquí decimos que tenemos una ola de frío polar o un calor africano en el polo o en África deben decirles que tienen una ola de tiempo típicamente español. Y de repente uno le ha querido dar una pincelada abstracta. El asunto se ha ido al garete.
Porque el de las pinceladas abstractas tiene una lengua bífida y una capacidad de razonamiento escaso. Además no sabe pintar. ¿A qué venía esta intromisión en el asunto? El asunto, que se suponía de gran calado, se ha disuelto en ocurrencias y tonteces de primaria. Se ha desinflado. O mejor aún, se ha derretido. Le hemos dado la razón y nos hemos quedado sin asunto.
Eugeni, que estaba sentado al lado del poeta, ha intentado salvar la tertulia y ha querido hablar de la soledad del mar. Esos inmensos océanos intransitados donde el tiempo parece que no pasa. Todo lo contrario de ese mar de costa y playa que se llena de barcas y bañistas. Hemos terminando hablando de tomateras. Como siempre.
El mes de Julio viene con un "Caloret" sofocante, de bochorno inhumano. Asfixiante. Esas temperaturas que no te permiten pensar ni a primera hora de la mañana. Por eso hemos decidido hacer como en la tele. Repondremos asuntos ya tratados. Con otro enfoque, si cabe. Conocemos el guión y lo readaptamos. A ver.
El poeta ha dicho que la vida es obvia. Cortamos y pegamos los días. Los caminos a seguir también son obvios. Es cuestión de no equivocarse de vida ni de camino. Es la dosis filosófica de buena mañana. Que también es un asunto. Salud.