lunes, 24 de junio de 2013

Tierra alta

Acabo de abrir la libreta de todos los días. La que compagina literatura, imaginación, memoria, viajes e identidad personal. Esto dice el reverso de la libreta. Que es muy funcional y versátil. Que te la puedes llevar a cualquier parte porque cabe en cualquier sitio. Sólo de mirarla y abrirla la pluma se pone a escribir instintivamente. Pero ahora mismo me coge a cierta altura. Más de setecientos metros. He venido a ver la montaña. Hacerle compañía. O ella a mi. A pasar el día juntos. Pero creo que hoy no ha sido una buena idea. Un viento frío me empuja con fuerza y me quiere tirar. Resisto aunque me cuesta. Cuando el viento me da en la cara me cuesta respirar. Avanzo con pie sereno y seguro. Al viento se le ha unido la lluvia y forman una ventisca. Una lucha en las alturas y todo por querer visitar la montaña. Así y todo me desconecto de la otra vida de la tierra baja. La que estresa y crispa.
Es la tierra alta. La de todos los que venimos cuando tenemos necesidad de quietud y perspectiva. La que cuando llegas te tiene preparada una sombra en un recodo. Pero hoy toca ventisca de la fuerte. Veo cumbres y nubes sin tener que levantar la vista. La naturaleza a partir de cierta altura no te proporciona demasiadas comodidades. No te pone las cosas fáciles. Pero yo ya lo se de otras veces. Es el precio a pagar por huir de la tierra baja de los ruidos y las prisas. De los agobios y esas cosas. Bien vale una ventisca y que te de en plena cara.
Después de comer el sol se abre paso. La tierra alta tiene detalles. El cielo se despeja y el viento se lleva las nubes. La montaña se calienta en un momento. Después de todo esto vuelvo a sacar la libreta y la pluma. Ahora quien me inspira es el olor a tierra mojada. Empiezo a escribir cosas pero noto que me cuesta. Enseguida me doy cuenta de dónde está el problema. Me quito las botas y la cosa cambia. No se puede escribir con los pies calzados. Unas letras para que experimentéis el sosiego. Un poco de fruta y un poco de agua. Antes de que el sol se ponga ya estaré de vuelta a la vida de la tierra baja. El tiempo pasa rápido y hay que aprovecharlo. Salud.