Empieza a atardecer coincidiendo con el final de una sobremesa larga en Valldemossa, además también empieza a refrescar como siempre lo hace antes que en otros sitios. Cogemos un sendero tortuoso de tierra con algunas piedras que se concentran en mitad del camino y a la sombra de encinas centenarias, olivos y pinos por si alguien tiene curiosidad. El camino debió de ser muy bueno en tiempos del Archiduque Luis Salvador de Austria por el que transitaba andando o a caballo según le apetecía. Ahora son restos descuidados por el Consell de Mallorca. Sólo se preocupan de su mantenimiento los excursionistas comprometidos y los amantes de la naturaleza y esas cosas. Casi una hora de camino para llegar a uno de los miradores preferidos por el Archiduque. Cuando estás allí entiendes porqué se enamoró de la magia de Mallorca y del mar mediterráneo. Hizo construir una pared seca al borde del acantilado con unos pilares laterales a modo de una ventana al horizonte por donde se pone el sol.
23 marzo 2026
07 febrero 2026
Llegamos pasados unos quince minutos del horario habitual. Esto es normal y correcto en la Isla. Voy enseguida, pueden ser horas. Lo tendré en unos días, pueden ser meses. Te llamo en unos días, puede ser nunca. Y así casi todo porque así hablamos y así somos en la Isla. Por eso se habla del carácter isleño. No se trata de hacerlo todo hoy y empezar a aburrirse a partir de mañana.
Dicho esto y a veinticuatro horas del fatídico patinazo en el aparcamiento de Son Espases ya tenía todos los consentimientos firmados para que me operaran la muñeca que estaba catalogada de catastrófica. Todas las pruebas habían salido bien como era de esperar. La muñeca izquierda era una ruina de lo que fue por culpa de la lluvia. En la Isla no existe el sirimiri. O no llueve o diluvia. Pues eso.
25 enero 2026
No existe el hombre original que piensa y hace cosas totalmente diferentes a los demás. Ser uno mismo te hace noble. Estamos atados a la comunidad, sea el estado, la familia más próxima o las amistades y los conocidos. El hombre no puede aislarse para sentirse libre sino que tiene que entregarse hasta el límite del placer de las cosas.
Y cuando la atmósfera se agita como una tormenta y siento cerca sus vibraciones pongo mi alma a descansar buscando el sosiego acompañado de los mejores. La distancia transforma las cosas mientras la muerte atrae los reconocimientos. La eterna búsqueda de uno mismo.
Anoto los recuerdos para que cuando llegue la lejanía, ésta parezca artificial. Buscar lo humano de cada uno. Copiar las virtudes, la sabiduría, los méritos y los fracasos de los sabios. Hay cosas en cada uno de nosotros que son comunes. No podemos escapar de nosotros mismos. Tampoco de nuestros sueños y desvaríos. Puede llegar a ser tan importante librarnos del miedo como de la esperanza.
04 enero 2026
Andaba con paso firme. Observando cada baldosa que iba a pisar. Con prisas en los pies y preocupaciones en la mente. Atento a las dos cosas. Ese caminar inquieto cuando te esperan asuntos judiciales. Asuntos menores pero con letrados de por medio. Ya ves.
Nada es o deja de ser. Todo es presunto hasta que dicen lo contrario.
23 diciembre 2025
Mi escritura es limpia. Sosegada y tranquila. Singular. No está subvencionada. No hay contaminación en ella. Es escritura para quién la quiera leer. Palpita y respira serena. Sin condimentos ni fecha de caducidad. Mi escritura no será superventas porque es gratuita. Está escrita para mentes y pensamientos maduros. Refleja la vida y sus peripecias. Turbia y nítida. Fácil y difícil. Entera y troceada. Refleja luces y sombras apasionadas. Sueños hechos realidad y sueños imposibles. Destino. Azar. Complicidad. Felicidad y desdicha. Compañía y soledad.
Los complementos de la vida los ponemos nosotros. Es una decisión personal. Los detalles de la vida vienen con el aire y se quedan. A veces se diluyen con la lluvia. Pero yo escribo porque mi escritura es limpia. No le permito a ningún vocero que me dicte lo que debo de escribir o lo que debo de callar. Mis manos manejan mi pluma y mi mente le indica el camino. Un pueblo sobre una montaña al que se llega por un camino pedregoso y complicado. Peligroso a veces.
30 noviembre 2025
Aprendí, cuando estudiaba primaria, que los ríos nacen en lo alto de las montañas y descienden sin remedio hasta el mar que los engulle, cruzando pueblos, bosques, paseos, campos y ciudades. Pues, pensaba yo, igual que hace el río hace el libro. Nace con un minucioso proceso creativo del escritor y termina en las manos del lector que lo lee. A su paso hay un borrador, documentación precisa, pasar de la escritura manual al ordenador, la editorial, corrección, imprenta, y la librería donde quedará expuesto. Un símil que puede funcionar para un buen entendimiento de esto que decimos. He leído, y me lo creo, que cada día alguien empieza a escribir un libro, alguien lo sigue escribiendo o alguien lo termina. Cada día entran manuscritos en las editoriales y en las imprentas. Cada día, en definitiva, alguien entra en una librería para comprar un libro y leerlo. La mente humana no para de crear -con mayor o menor acierto-. Pero la literatura, con o sin crisis, se crea, se imprime, se distribuye, se vende y se lee.
Como cualquier obra de arte el libro puede gustar mucho, poco o nada. Esta es una de las grandezas de la literatura y hace que se considere un arte. La importancia no radica en que las obras literarias gusten más o menos. La importancia está en que quien las escribe y quien las lee lo hagan desde la libertad de pensamiento. Se trata de huir del pensamiento único al que están ancladas muchas personas de la derecha para su desgracia. La fama es un capricho que sólo puede tener un escritor. El lector no se puede permitir este lujo. Un lector nunca se hará famoso por leer libros pero un autor sí puede hacerse famoso por escribir libros. De todas formas no resulta fácil juntar letras para construir palabras. Y juntar palabras de tal manera que gusten de ser leídas en párrafos, páginas y libros completos. Dependerá de la creatividad del autor, de la pluma que utilice, del pulso que tenga y de la libertad que disponga mientras realiza todo esto. La intencionalidad y la pasión del primero en contraste con el interés y el estado de ánimo del segundo. Del uno y del otro. Dice un escritor que su éxito radica en describir un mundo paralelo a la realidad del lector. De eso se trata pues. Es un punto de vista de lo que vemos y de lo que pensamos. A partir de aquí se trata de contrastar.
14 noviembre 2025
Hay una película que me gustó sobremanera. Hace tiempo de esto. Cualquier cinéfilo o no a buen seguro tiene que haberla visto. Un título original como "El burro que susurraba a las personas". O algo así quiero recordar. Gran película basada en hechos reales. El burro es una metáfora de la conciencia. Un Pepito Grillo que cada uno lleva dentro del oído y escucha, o no. Cada cual sabrá lo que le conviene. Ese burro de conciencia que a todas horas nos está diciendo lo que está bien o lo que está mal. Lo que se hace o no se hace. Este susurro que escuchamos continuamente y que nos pone en la disyuntiva de qué cosa es la mejor o peor a la hora de actuar. En el fondo no es ni más ni menos que un pasaje del Quijote en que éste le espeta a Sancho, "¡qué poco hemos evolucionado!". Casualidades de la vida, esta frase sigue igual de vigente que cuando fue escrita. Que sepáis que Sancho le daba la misma importancia a lo que decía Quijano que lo que le susurraba su burro. Por esto tenía buena conciencia. Los escuchaba con el mismo interés a ambos. Cervantes, a través del Quijote, formula el principio de igualdad entre ricos y pobres, nobles y plebeyos y se asocia con aquellas gentes de la sociedad que están en la categoría de virtuosos en su vida privada, diligentes en sus relaciones personales y emprendedores en su trabajo diario. Afea, en otros pasajes, a los holgazanes por su actitud estéril ante la vida. La armonía social se construye a diario y con esfuerzo a través de méritos propios y nunca en un estado de espera permanente mientras vienen otros a solucionar los problemas. Cervantes tiene un pensamiento humanista que lo deposita en el caballero D. Quijote y en el escudero Sancho. Tal para cual. No es, por tanto, una simple novela de aventuras o de caballerías. Me refiero a un verdadero tratado sobre humanidades y justicia social. Igualdad frente a injusticia y libertad frente a la opresión. Entre aquellos tiempos y los actuales no hay diferencias.
05 octubre 2025
Viene el río a morir al mar, exhausto.
Una mañana de estas. Creo que fue la penúltima antes de dejar de recordarlas. Me interesé por la poesía nada más salir el sol. Salí de casa tan rápido como una tortuga por senderos de tranquilidad. Esos que van del bosque a la playa. Mañana intensa como una llovizna de sirimiri. Recuerdo que amaneció prosa y calma. Por eso me interesé por la poesía.
Miré la vida por el ojo de una cerradura y no lo vi claro. No es la forma más adecuada de mirar las cosas de la vida. Luego, pues, abrí la ventana de par en par y extendí los brazos y respiré profundamente. Fue otra cosa. Y es que la vida es como un ensayo. Un libro de autor. Con trazos poéticos, párrafos de suspense, fantasía, puntos y aparte y hojas todavía sin escribir.
12 agosto 2025
Acabo de abrir la libreta de todos los días para escribir algo. La que compagina literatura, imaginación, memoria, reflexiones, viajes e identidad personal. Esto dice el reverso de la libreta de una marca conocida y cara. Es muy funcional y versátil y te la puedes llevar a cualquier parte porque cabe en cualquier bolsillo con un lápiz incluido. Sólo de mirarla, abrirla y olerla, la pluma se pone a escribir instintivamente. Pero ahora mismo me coge a cierta altura. Más de setecientos metros. He venido a ver la montaña o la tierra alta. Le hago compañía y ella a mi, mientras pasamos el día juntos. Pero creo que hoy no ha sido una buena idea. O quizá si. Un viento frío me empuja con fuerza y me quiere tirar. Resisto aunque me cuesta. Cuando el viento me da en la cara me cuesta respirar. Avanzo con pie sereno, seguro y casi a tientas. Al viento se le ha unido la lluvia y forman una ventisca exagerada para la época del año. Una lucha en las alturas y todo por querer visitar la montaña o tierra alta. La que tiene el aire limpio, el viento fresco y carece de ruido. Aquí me desconecto de la otra vida de la tierra baja. La que estresa y crispa.
Es la tierra alta. La cima de la montaña. La de todos los que venimos cuando tenemos necesidad de quietud y perspectiva. La que cuando llegas te tiene preparada una sombra en un recodo y una piedra donde sentarte. Pero hoy toca ventisca de la fuerte. Veo cumbres, nubes y una cortina de agua de lluvia sin casi levantar la vista. La naturaleza a partir de cierta altura no te proporciona demasiadas comodidades ni te pone las cosas fáciles. Pero yo ya lo se de otras veces. Es el precio a pagar por huir de la tierra baja de los ruidos y las prisas. De los agobios y esas cosas. Bien vale una ventisca y que te de en plena cara.