miércoles, 24 de febrero de 2016

Hoy

Hoy, en la tertulia, los contertulios no nos poníamos de acuerdo en quién era el más antiguo. El poeta ha mediado y ha puesto orden. Ha pedido seriedad y que nadie mintiera. Todo el mundo ha dado su palabra y eso basta. El más antiguo será aquel que tome más pastillas y que además tenga más cosas prohibidas por el médico.
Nos hemos reído un rato. Hemos hecho recuento y ha salido el más antiguo. Un honor para el que ha salido elegido y un choteo para los demás. Hemos tenido que repetir café porque la cosa se ha alargado.
Hoy, que el invierno está muy avanzado, es cuando pisamos más hojas secas en las aceras. Y es que este año todavía no han caído todas y los árboles y plantas ya insinúan las nuevas. El más antiguo ha dicho que son cosas del tiempo. Si lo ha dicho el más antiguo es que será verdad.
Hoy ha amanecido un día con tonos violáceos. Adecuado para un día intenso de trincheras pero reducido. Que por mucho que te pases te morirás el día que te haya tocado en suerte. Con los ojos cerrados y sin derramar una lágrima. Porque será una muerte consentida.
Los días como hoy existe la misma calma en el fondo del mar que en la cima de la montaña. Y el mar no te chilla. Te habla flojito o te susurra. El aire de la cima de la montaña hace lo mismo. Como quien no quiere la cosa me he dado cuenta que detrás de mi venía un fulano pisando mi sombra y algunas de mis huellas. A ver si las van a confundir.
Los despojos de la noche se los ha llevado el amanecer. Sin ruido. Sin casi darnos cuenta. Como debe ser. Hoy ha llegado con conocimientos y sabidurías. También han vuelto algunas carencias. Pero bueno. Las expectativas del mar, hoy, es llegar a todas las costas. Yo procuraré estar en alguna de ellas.
Una parte del día de hoy será doméstico. De andar por casa. Tengo electricista y fontanero y me tengo que comportar como buen anfitrión. Recuerdo que el más antiguo de los contertulios ha dicho que cuando se jubiló abolió la rigidez de los horarios. Ahora no lleva reloj y vive mejor que antes.
Antes de que se me olvide tengo que decir que el más antiguo ha dicho que el médico le tiene en la lista de las personas más sanas del pueblo. El poeta ha salido al paso y le ha espetado que no le extraña con tanta pastilla que toma y con tanta cosa que ya no puede hacer. Ha habido tensión y ha quedado claro que irá al médico para pedirle explicaciones.
Tengo una amiga de esas de hacer senderismo y hacer cima en las montañas de la Isla. La llamamos María Aspirina cuando realmente se llama Dolores. Lleva vividos más de setenta y se viste "vintage style". Llega a la cima como si la hubieran subido a hombros. El resto va dejando el alma por el camino para quitar lastre. Su médica le ha dicho que todas las pruebas han salido bien. Que no tiene nada. Lleva unos días angustiada pensando que si no llega a tener nada nunca se morirá. Esto le preocupa sobremanera.
Bueno, que se me hace tarde y el electricista y el fontanero me necesitan para la cerveza de cortesía. Que no sea nada. Voy a seguir viviendo. Salud.

domingo, 14 de febrero de 2016

Silencio

El silencio
la voz de nadie
la palabra callada
el ruido de la noche
el amante de la oscuridad.
Ni el viento se atreve
intimida y acompaña
forma parte del tiempo
del tiempo entre palabras
tiene su momento
con el que hacer camino.
Pero llega el día
amanece el ajetreo
se va la noche
despacio
y se lleva su silencio.
Aguarda en los huecos de la mañana
transita sin hacer ruido
consume minutos.
El silencio es nuestro.
Salud.

viernes, 12 de febrero de 2016

Imaginar

Eugeni es un estudioso del origen del mundo y del hombre. Y del origen de otras cosas interesantes. Todo el día pensando. A distintas velocidades según el día y la hora. Y las circunstancias, por supuesto. Imaginar todo eso y buscarle la lógica o la razón. Siempre dice que le resulta complicado saber cómo empezó todo. Las cosas en general.
Va diciendo que el día que lo descubra igual pensará de otra manera. Últimamente parece que ha tirado la toalla. Piensa despacio y selecciona. Hay días que ni piensa. Se deja llevar por los instintos y el viento si sopla. Está convencido de que muchas cosas nunca se sabrán.
Un día en la tertulia en el bar de Pepe y con el sol insinuándose me dice que le haga una pregunta. Complicada a ser posible. Yo que soy de cosas sencillas. Quería verse obligado a tener que pensar una respuesta meditada y que entrara en lo razonable. Era cuestión de poner a prueba su memoria. Y la mía.
Entonces me acuerdo de que en mi niñez estaba yo en tratos con el amigo íntimo de mi abuelo por parte materna. A menudo me preguntaba si sabía dónde guarda una persona los años cumplidos. Esa era la pregunta que le trasladé. Piensa. Se ha puesto triste porque no sabe responder. Acaba de descubrir que es un enfermo crónico de mucha edad.
Tampoco es para tanto, le digo. Le he contado que yo nunca supe contestar y que el amigo íntimo de mi abuelo por parte de madre, con sonrisita y a la broma, me decía, "los años cumplidos se guardan en el banco. Cada año te hacen uno más de interés. Es lo único que te dan los bancos además de disgustos". Eugeni ha sonreído y se ha girado hacia el mar para contemplarlo embabiado.
Eugeni es mi amigo. A estas alturas ya lo conocéis todos. Incluso he conseguido que le guste la música de Mari Trini. Vivimos en un mundo de poupurris. Juntar cosas dispares para conseguir un algo homogéneo. Luego lo tratamos en tertulia con el café con leche. Todos sabemos que hay temas que se tratan y son pura invención. Ficción o imaginación desmesurada que da para intercambiar opiniones.
Las ilusiones se hacen a medida. La vida de cada día también. Como los zapatos, la ropa, la cama de dormir cada día y que utilizamos para morir una vez en la vida. He decidido no hacerle más preguntas comprometedoras a Eugeni. Ni a nadie más. La vida de cada uno tiene una parte privada. Después de mirar un rato largo el mar, me ha mirado, sonríe y me dice que los bancos van a quebrar. La mayoría de sus amigos habitan en el cementerio por lo que los bancos ya no les hacen intereses.
Un día iremos a saludarlos. Sabemos dónde están los huesos. Le comento a Eugeni que seguiré escribiendo de él hasta que se haga famoso. Algunos personajes han llegado a ser más famosos que su autor. Las olas, hoy, no traen respuestas. Los días que mejor se piensa son los de lluvia y los de niebla.
Nos despedimos porque vamos justos de tiempo. Por eso nos levantamos cuando todavía es de noche y caminamos a la luz de las farolas. Los sueños son para la noche. El día se ocupa de otras cosas. A más edad el tiempo pasa más rápido. A ver si hoy podemos cuadrar el día y que quede en positivo. Salud.