viernes, 1 de mayo de 2015

Reverso

Dice Caballero Bonald en un escrito que ha visto el reverso del aire. Que detrás del aire hay más aire. Seguramente lo ha dicho porque se ha fijado. Conviene fijarse en los días y en su reverso. Luego se habla y se escribe. Porque después de lo dicho y escrito habrá consecuencias. Tendría que ser así. No se si me he dado a entender pero eso quería decir.
El otro día amaneció. Me levanté y salí de casa para ir a otra casa. Era una hora temprana por lo que el día era reciente. Casi ni de día. Casi ni de noche. La otra casa es esta que está situada en un pueblecito costero y pintoresco y de la que ya he hablado en otras ocasiones. Le tenía ganas y el tiempo acompañaba. Unas temperaturas vacilantes de primavera y nubes y claros de temporada.
Me lo encontré casi todo igual como debe ser. En el apartado de mobiliario urbano y otros adornos había novedades. Como cada cuatro años. Que el alcalde parece que quiere repetir. He abierto la puerta y las ventanas. El aire ha entrado por las ventanas y ha salido por la puerta. Los aposentos, pues, se han ventilado. Es lo que hace el aire cuando le das margen. Esa noche hubo temporal y un mar picado. Dormí con la ventana abierta para no sentirme solo. Y me identifiqué con el viento.
He sacado la tumbona al porche. Me he sentado. He cerrado los ojos. He notado la brisa en la cara. He escuchado con atención el susurro de las olas. He oído sonidos lejanos de otras casas, cosas y sitios. Han pasado gaviotas hacia sus nidos en los acantilados del fondo. Me he fijado que detrás de las casas hay más casas. Detrás de las cosas hay más cosas. Pero detrás del pueblo está el bosque y el reverso es el mar.
Me he alegrado ver a mis vecinos de siempre y de casi siempre. Y a los más recientes. Eugeni estaba en modo stand-by y Pepe daba los últimos retoques al restaurante. Entre una ola y otra ola aguardaba el silencio. Igual que entre una palabra y la otra. Después de lo que se diga queda el silencio de pensar. O una pausa para escuchar. Pero el reverso de una ola es la misma ola.
El mar tenía un bonito color. El más adecuado de todos los posibles. Que puede cambiar muchas veces en un mismno día. Por eso siempre te sorprende. También por su aroma. Por su calma. Incluso por su brusquedad. He leído de uno de izquierdas que en el mar ya hay más muertos que en las cunetas. A los que mantenemos cierta sensibilidad nos impresiona. Como una alucinación.
El día ha sido rápido y el tiempo se ha hecho insuficiente. El café con leche de la mañana, con tertulia incluida, se ha alargado hasta mediodía. El momento café con brandy del almuerzo se ha alargado hasta la siesta. La siesta ha durado hasta el atardecer. Me pregunto cual será el reverso del horizonte o qué hay detrás del infinito. Pero no estoy para pensar la respuesta. Si el profesor Saoner estuviera entre nosotros nos ayudaría a resolver esto. Lo que hay detrás de esto. Y el reverso de esto.
El bosque y el mar son como la prosa y la poesía. Se complementan en las cosas que tiene la vida. Que después del tiempo hay más tiempo. Seguramente. Me interrumpe Eugeni para decirme que después de los días viene la muerte. Venga ya! Lo han dicho los obispos en su hoja dominical. Y además tendremos que afrontar un juicio final. Pues habrá que espabilar mientras dejamos pasar el tiempo. Lo sabe bien el poeta que continuamente coquetea con la historia.
Después de la memoria vienen los recuerdos. Aunque el reverso de la memoria es el olvido. Dicho lo cual me he planteado vivir espontáneamente y de forma muy seria. La rutina suple la planificación. Pero sólo me iré cuando sea noche cerrada. El reverso del día es la noche. Me marcharé cuando haya visto ponerse el sol. Detrás de la puesta de sol viene la oscuridad. Y los ladridos de perros anónimos. Quiero asegurarme de que las cosas siguen como siempre. La improvisación genera inseguridad.
Amaina el viento y el día, y el atardecer me seduce. Detrás de mi está la sombra que me sigue y las huellas que se quedan quietas. El reverso de la lectura es la reflexión y muchas cosas más. Una página colinda con otra y ésta tiene un reverso lleno de palabras por descifrar. Salud.