domingo, 24 de marzo de 2013

Amanece primavera

Debajo de las cenizas,
raíces de tinta.
Para unos versos,
de pasión y fuego.
Respiración entrecortada
de un amor ilusionado.
Un amor de primavera.
 
Versos sin habla.
Mudos de palabras.
Espejo sin imagen.
Pulmón sin aliento.
Garganta sin voz.
Rosa sin espinas.
Árboles sin fruto.
Páginas sin versos,
pero amor ilusionado.
 
Una casa vacía.
Un grito sin eco.
Un andar sin rumbo.
Una busca desesperada
en un cielo nublado.
Ese primer amor
ilusionado y apasionado.
Pero inexperto.
Falto de horas y de días.
Necesitado de carícias
 y de miradas.
 
Primavera estrenada.
Despedida de invierno.
Amanece este amor
 estrenando sueños,
hasta el verano.
 
Aquí amanece.
Allí anochece.
Mañanas que despiertan
sorprendidas de sol
y por cada flor
que representan las letras.
Las noches huelen a montaña.
Las flores huelen a luna.
Son nuestras noches
y nuestras mañanas.
 
Amores inexpertos
que llegan con la primavera.
Que saltan la verja,
que entran por la ventana
y se meten en la cama.
Se fusionan en uno.
Semilla que germina,
que deja pasar el tiempo.
Una nueva vida
con la primavera.
 
Los vientos del norte
traen palabras y versos.
Traen vida
escrita con la tinta
que hay debajo las cenizas.
 
 
Colaborado con @BegoHimura