viernes, 25 de noviembre de 2011

El precio.

Nunca jamás había reflexionado en cuánto cuesta un soldado. Uno ha visto muchas películas -la mayoría americanas- y se ha dejado influir del patriotismo de la gente del país de las oportunidades y de la libertad. Eso dicen. En estas películas cualquier cosa vale para rescatar a los soldados prisioneros del feroz enemigo. Si para esto hay que mandar a Stallone en la sexta entrega de Rambo y ayudado por Norris y Seegal pues se hace y con todos los medios posibles para garantizar el éxito de la misión.
Esto ya no nos llama la atención porque hemos visto demasiado y ya sabemos cómo se las gastan los Yankees cuando están en tierra hostil y con prisioneros entre manos. Se hacen con la fuerza bruta necesaria y un poco más con tal de liberarlos. Es lo que toca. Para esto están las guerras. Para matar enemigos y cantos más mejor y al final el publico puesto en pie aplaudiendo en un arrebato de patriotismo. Como cuando el séptimo de Michigan llegaba por el horizonte con el cornetín de órdenes llamando al ataque y arrasaban con todos los indios en un pis pas. 
En España no tenemos a Rambo ni a Seegal ni a Norris ni mucho menos al séptimo de Michigan con Rin-Tin-Tin incluído. Nosotros tenemos una cartilla de ahorros con fondos reservados para pagar rescates de aventureros varios. Nos han visto el plumero. Saben que en esto somos solventes y los malos se han especializado en el arte del secuestro. Cada país hace lo que puede o lo que le dejan. Nosotros pagamos y punto.
Pero ¿cuánto vale un soldado? Hay que reconocer que el estado Israelí es muy generoso. Esto es lo que parece a simple vista. Les secuestran a un niñato de diecinueve años vestido de militar y ahora, que ya se ha convertido en todo un hombre, han decidido que vuelva a casa porque hay elecciones. ¿Cuanto vale? Los palestinos han contestado que más de mil prisioneros de los suyos. Hecho. Y los han canjeado como quien cambia cromos. El soldadito -que no reune el perfil ni por asomo- ha vuelto a casa como un héroe. El presidente se asegura le reelección y el pueblo contento. Después volverán a capturar palestinos o a matarlos directamente.
Son formas de hacer las cosas y precios a pagar según se hagan las cosas. No sabría decir cual es el mejor. Ni siquiera sé si esto es bueno. Seguramente no. Podríamos cambiar la libreta de ahorros por una cárcel en un islote (a lo Guantánamo) y llenarlo de malos para canjearlos cada vez que nos secuestran a algún lolailo de la vida que van por lugares peligrosos confiados en que el estado pagará por su liberación en caso de secuestro.
Lo mejor, ese vídeo que se pasea por You.Tube del sargento Thomas Rooselvelt que se enfrenta a una legión de polis en NY para defender a los indignados usando la palabra y el honor que dice haber jurado. Que cunda el ejemplo y que la palabra sirva para pagar este tipo de cosas tan caras. ¡Que viva la utopía! Salud.

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