martes, 5 de abril de 2011

Agujero negro

El otro día alguien me manifestó que tenía mucha hambre. Tengo tanta hambre que parece que tenga un agujero negro en mi estómago vacío. Vale. Bien. De acuerdo. Pienso, ¿tan pequeño es un agujero negro que cabe en un estómago?, ¿tan grande es un estómago que cabe un agujero negro dentro? y ¿cuanta comida cabe en un agujero negro? Eran todo dudas y reflexiones. Creo que necesitamos un tratado de anatomía para ubicar sentimientos, sensaciones, emociones y estados de ánimo. Es complicado pero seguiré.
Alguien también dijo que nació cansado y con sueño atrasado. ¿En qué parte de nuestro cuerpo se almacenan el cansancio y el sueño? ¿Cuanto caben en nuestro organismo de cada cosa? ¿Cómo se activa la ilusión? Estoy asustado, aterrado por lo que acabo de ver, oír o experimentar y esto me mantiene en tensión. ¿Dónde tenemos el sentido del susto y del miedo? ¿Cuanta cantidad podemos llegar a tener? ¿Qué parte del cuerpo se pone en tensión? ¿Hay algo que pueda tomar para sobreponerme?
A lo mejor no tenemos un sitio fijo para albergar las cosas antes descritas y podrían, incluso, estar en sitios distintos según la persona. O tener más o menos de esas cosas que otros. Nos hace falta un mapa anatómico para saber dónde se encuentra cada cosa y saber si es bueno o malo, o es hereditario, o puede llegar a hacer metástasis y localizarse una misma cosa en varios sitios a la vez. Te odio y además me das envidia. ¿Dónde se encuentra el rencor? ¿Cuanta cantidad se puede llegar a tener? ¿Se almacena acaso en la mente o en el corazón? ¿La envidia es sana o patológica? ¿Tenemos un límite o cabe tanto como podamos imaginar? ¿Está en el mismo sitio que la bilis?
Ya sabemos dónde se encuentran algunas funciones importantes, primarias o complejas, que realizamos a menudo. Pero, ¿y las demás? ¿Podría ser que la amistad, la dignidad, la sinceridad y el bien estuvieran en el mismo sitio que todo lo contrario y que a través de una hormona o una molécula, activada de una forma u otra, propicie una situación u otra? ¿Dónde puedo encontrar el aburrimiento, el talento, el ingenio o la estupidez? ¿Se fabrica y se manifiesta al instante o la puedo almacenar para cuando tenga necesidad? ¿Podría ser que la venganza y el perdón se encontraran en un mismo sitio o en lugares totalmente opuestos? ¿Existen medicamentos que potencian unas cosas y anulan las otras? ¿Tiene todo esto algo que ver con que algunos órganos sean más grandes o pequeños con respecto a otras personas? ¿Quizás la forma del cráneo o la manera de andar? ¿Porqué un ciego sabe sonreír si nunca lo ha visto hacer a otra persona? ¿Es posible que todo sea innato? ¿La biografía personal influye?
Demasiadas preguntas y dudas para una entrada y lo jodido es que no tengo una respuesta empírica. Nunca olvidaré esto. Te llevaré siempre en el corazón. Estoy hasta las narices. Hay que tener hígado para esto. No me toques los cojones. Quizás sean pistas o simplemente frases hechas para no pensar. Sería interesante conocer todo a través de un escaner o una resonancia y luego de haber hecho el diagnóstico oportuno iniciar un tratamiento con células madre. Venga pues nos ponemos a trabajar en esto y algún día podremos evolucionar al ser humano con vitaminas y habrá menos imbéciles. Salud.

2 comentarios:

  1. Un joc molt divertit, que vaig aprendre fent teatre, consisteix en establir un diàleg però a base de preguntes. Se demana i la resposta ha de ser en forma de pregunta. I així una rera l'altre. És una sana manera de aprendre a pensar, de no correr a parlar. Perquè serà que la gent no se demana coses i se limita a viure obeint? On putes duim aferat el conformisme? M'encanta el dubte, perquè serà?
    Salut i saviesa

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  2. Ahora sólo falta que el personaje que inició todo este tinglado al preguntarse cómo podía ser que tuviera la impresión de tener un agujero negro en el estómago del hambre que tenía se digne escribir algo a la altura de las circunstancias.

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