miércoles, 30 de marzo de 2011

Dignidad

Es alto, flaco y negro. Aparenta unos treinta pero él cree que tiene unos veintitantos. No tiene estudios pero tiene educación. Dice llamarse Mamadou Ousmane y nació y vivió en un pequeño pueblo de Senegal llamado Serere. Un día, por dignidad, salió de su pueblo de noche como si de un delincuente se tratara. De no haberlo hecho, ahora estaría pegando tiros y matando compatriotas a las órdenes del dictador de turno que gobierna su país. El objetivo no era llegar aquí, sino salir de allí. En un mapa no sabe señalar España, Senegal o cualquier otro país. Da igual. Hizo la travesía en una patera con otros hombres y mujeres en número indeterminado o similar a treinta. No había adolescentes porque en África no se pueden permitir el lujo de vivir la adolescencia y toda la tontería que ésta conlleva. Allí pasas de niño a hombre a la edad de entre cinco o seis años. Viajó hacinado. A ratos sentado, de rodillas o en cuclillas porque había que cambiar de postura. Días y noches en número que no recuerda porque perdió la noción del tiempo. Mojado por el mar. Nadie mira a nadie. Nadie habla con nadie. Todos tiemblan de frío y están a lo que están.
Ahora vive en un piso patera y tiene media hora al día para usar el baño, lavarse y lavar sus ropas. No lleva cartera porque no tiene nada que poner. Vende cedés y deuvedés en una zona de comida rápida del Camp Redó. Se acerca para venderte, te enseña la mercancía y tu con un gesto le indicas si quieres comprar o no. Prefiere no hablar de su pasado ni de su vida actual pero no le hace ascos hablar de fútbol. No mencionaré de qué equipo es.
Me ofrece puntos de vista imaginativos e inesperados por mi desconocimiento de su cultura. Quiere sobrevivir a su fracaso y a su miseria con inteligencia y con dignidad. En su mente están las relaciones interpersonales, la soledad, los objetivos y las metas, el manejo positivo de sus sentimientos y una larga lista de cosas que sólo se llevarán a cabo si pone voluntad. Las peripecias de su vida no se pueden afrontar con desánimo. El ser humano tiene grabado en su ADN todo un catálogo de necesidades que debe cubrir para perpetuarse como especie aunque sea negro.
Algún partido político quiere hacerles una especie de examen o test. En estas pruebas hay un poco de todo. Geografía, historia, cultura, lengua, etc. Pero nada referente a la dignidad de la persona como tal. Nada que les refuerce como seres humanos que están viviendo en la indigencia. Esto no se valora. No tiene importancia. No le interesa a nadie. Son pruebas con una significación excluyente. Cualquier cosa que diga o escriba servirá para devolverlo a su país de origen inmediatamente. Estamos de acuerdo en que papeles para todos no es la solución, pero todos a casa cagando leches tampoco. El tema de la inmigración es complejo y complicado. Poner orden en los flujos migratorios es un tema delicado. Una buena política de inmigración pasa por consensuar una ley y aprobarla por unanimidad a nivel europeo. Las ayudas siempre en el país de origen para evitar traslados innecesarios y traumáticos. Es una utopía. O no. Sólo hace falta tener voluntad. Vale. ¿Voluntad? Pues entonces mejor lo dejamos y decimos aquello de que nos hemos citado para quedar. Salud.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Dictadores

En un discurso ofrecido a través de la radio el coronel citó al ejército nacional del generalísimo cuando entró en Madrid con la ayuda de la ciudad. Vino a decir que él haría lo mismo y que esperaba la colaboración de la ciudadanía. Parece ser que esta es la norma entre los dictadores. Organizan un ejército de despojos humanos tipo aventureros, agitadores, psicópatas, criminales y mercenarios que actúan para dar rienda suelta a sus peores instintos asesinos, con completa impunidad amparados por el tal dictador de turno. Un diez en historia de España, coronel. Lo que no le han dicho sus asesores es que la dictadura española terminó con la muerte del generalísimo. Este trozo de historia acojona. Ya lo se.
En lo más oculto y oscuro rincón de la memoria histórica colectiva de los españoles figura el recuerdo del dictador generalísimo que la iglesia paseaba bajo palio. Él paso a mejor vida y nosotros también con su muerte. Pues todos contentos. Medio centenar de imbéciles nostálgicos se someten a una vejatoria sodomización cada veinte de Noviembre para lamerse las heridas. Con el tiempo, el generalísimo ha ido perdiendo estatuas, reconocimientos, calles, plazas, condecoraciones, y demás ensalzamientos. Ahora se le conoce como "Paco" y de seguir así sólo quedará una pequeña referencia histórica como que un soldado raso dirigió el destino de España de forma dictatorial. El coronel, igual que nuestro generalísimo, es incapaz de dar la vida por su pueblo, mas bien parece decidido a quitarles la vida y el bienestar a sus conciudadanos en beneficio propio. A esto se le llama escudos humanos. Esto de vivir permanentemente acojonado, en estado de máxima alerta y cambiando de hábitos y de residencia cada dos por tres te hace extraviar el entendimiento y la mente se vuelve oscura y opaca a las ideas que te conduce a la autodestrucción. Un dictador elude, sistemáticamente, sus responsabilidades para con su pueblo porque no es el representante natural de ese pueblo, sino su opresor. Son estrafalarios y sin conciencia de estado. Las emociones que sienten no les llegan del pueblo sino de sus pequeños atributos que guardan celosamente en la bolsa escrotal. No manifiestan respeto hacia nadie porque no son inteligentes. Ignoran el pasado, se desinteresan por el presente y lo único que les preocupa del futuro es el enriquecimiento personal y el de sus allegados embrutecidos por su ego. Desprenden un hedor insoportable que hace que estén envueltos de moscas cojoneras -esto último es un eufemismo- y se arrastran como gusanos generando repugnancia.
Este es el perfil de un dictador, sea coronel o generalísimo. Todos son iguales y hacen lo mismo. Lo mas relevante es que a todos les llega su momento de gloria que empieza justo el instante después de su último estertor. Salud.

martes, 22 de marzo de 2011

Tenzin Gyatzo

Mas conocido en el mundo entero como el Dalai Lama. Líder político y espiritual del pueblo tibetano. Ahora, después de años de pasear calva y túnica azafrán por todas partes, se ha hecho mayor. Ha pedido al parlamento tibetano en el exilio que le exoneren de la responsabilidad de liderar la política y poder dedicarse a la espiritualidad. Premio Nobel de la paz en 1989 lo que le acredita -en su caso- como un hombre pacífico y de bien dedicado a la meditación y a gestionar el destino de millares de tibetanos expulsados de su territorio por China. Ante un parlamento a rebosar en el exilio de Dharamsala -en el himalaya índio- se escucharon sus palabras emocionadas y dichas con emoción. Suena a despedida. Son ya muchos años para él. Es toda una historia para el pueblo tibetano.
Me llama la atención que esto ocurra ahora. Sin altercados previos ni peticiones partidistas de que se vaya o lo deje. El pueblo ha hablado en muchos países con regímenes políticos parecidos. Algunos gobernantes han entendido y se han ido. Otros han escuchado y se lo pensarán. Otros ni se han enterado y siguen como si la cosa no fuera con ellos mientras el pueblo insiste revolucionado. El Tibet no ha dicho nada pero Tenzin Gyatzo ha escuchado y entendido el mensaje del silencio en algunas de sus meditaciones y ha obrado en consecuencia. Ser líder religioso es algo que puede asumir por cultura y por historia. Ser líder político es algo que debe cambiar y adaptarse al siglo veintiuno. El parlamento -aunque en el exilio- deberá de nombrarlo democraticamente de entre los posibles y así para siempre. Este es el poder de la sabiduría, de la mente y del autocontrol.
De los posibles ninguno es monje ni falta que hace. Ninguno es mejor ni peor. Son gente preparada. Uno es un prestigioso abogado. Otro es un científico reconocido que trabaja en Harvard. El otro es un experto literato y estudioso del proceso tibetano por la universidad de Stanford. Por último, hay algunos que ya forman parte del gobierno tibetano en el exilio y reúnen un perfil adecuado y experimentado. Las cosas, por tanto, han quedado claras o muy claras. El monje va a dirigir la parte espiritual y un tecnócrata dirigirá el destino político -incierto en estos momentos- de un pueblo que lleva demasiados años fuera de casa -en el exilio-. Un pueblo con una libertad vigilada. Cada uno es libre en sí mismo pero no colectivamente.
Ha quedado demostrado que es fácil ser sabio. Hay que saber escuchar y saber escucharse a sí mismo. Hay que ser observador de lo que pasa en el mundo, sacar consecuencias y actuar en consecuencia andando el camino más adecuado. Hay que conocer la naturaleza humana, mirar a los ojos de tus conciudadanos y entender lo que te dicen con la mirada. Esto propicia cambios generosos y tranquilos. Pasos sosegados hacia una democratización interna de los líderes, del parlamento y del pueblo. Sin revueltas. Sin odio. Sin muerte. Sin destrucción. Con la palabra y la caridad bien entendidas.
Mis mejores deseos y mis mejores simpatías para este pueblo tibetano y sus líderes. Salud.

sábado, 19 de marzo de 2011

Cien

Mil veces me vino el deseo de volver a escribir el Quijote y dejar constancia de vos y de vuestra fama en el mundo en alguno de sus capítulos. Mi pensamiento, de aquí en adelante, estará en el qué dice y en el cómo lo dice. Harto fácil lo tenéis por la abundancia de cosas de interés que acontecen. Veo que no es deseo de alcanzar fama lo que os mueve a escribir, bien lo se. Os satisface el gozo por la escritura y la literatura. Os habéis puesto ciertos límites críticos que os han movido hacia el extravagante mundo de la caricatura. Vuestra generosidad creadora necesita de una lectura sosegada ante tal abundancia de ingeniosas entradas y que cada una, en sí misma, produce una impresión distinta que es lo que se espera de vuestra imaginación. Puede parecer cortesía pero es una continua necesidad de alimentar mi regocijo como lector.
Habéis mostrado valentía por haber llegado a cien entradas que es mucho decir y rápido pero vuestras voluntades no desaniman ni desfallecen en continuar. No se muy bien si esto es una celebración, es un argumento para escribir, un recurso poético y literario para llamar la atención, un defecto de vuestro egoísmo, quizás, o fuente de una turbadora eficacia provocadora. Tenéis que ser diestro incluso con la zurda. Otros enredos vendrán que despertarán vuestro interés y siendo como veo que sois, presto escribiréis entre burlas, ironías e ingenio. Seguid opinando pero sin ser cruel. Mostraos despiadado con los malnacidos y comprensivo con las mentes menguadas o infrautilizadas y sed simplemente ingenioso con aquellos temas o personas que ni fu ni fa. Llevad en vuestra imaginación sólo el deseo de escribir y de agradar. Lo demás no os tiene que importar.
Habéis llegado a cien con presteza. Tanta letra en apenas un año no es excesiva sino equilibrada y demuestra confianza y habilidad con la pluma para describir cualquier aventura que atraiga vuestro interés. Con vuestros escritos habéis atacado y redimido que es propio de caballeros, hidalgos y gente de bien. No tengáis compasión con quienes han procurado disgustos a gente honrada pero usad siempre el juicio que es un aliado natural. No debéis sustentaros sobre dineros o maldades pues no son pilares de fiar.
Se que habéis recurrido a mi en varias ocasiones para salir airoso. Me habéis comprometido aunque no me molesta en modo alguno ya que conocéis de mi interés por colaborar en lo que sea menester siempre que el lector lo distinga como una función social abierta a quién tenga a bien practicar la sana lectura de este moderno estilo literario que se llama blog. Nada se ha escrito imprudentemente por lo que nada hay que corregir. Estoy satisfecho y en estos trances tan dignos no me quedaré en el embarcadero sino que navegaré con vos, da igual el tiempo que haga y el rumbo que toméis.
Estoy a vuestra disposición lanza en mano y daga en el cinto. Es un eufemismo que ya comprenderéis. Mis mejores deseos para cien entradas mas. Salud.

jueves, 17 de marzo de 2011

Pseudociencia

Tengo una pésima opinión de algunas disciplinas con perfil científico pero que en realidad forman parte del submundo de la pseudociencia. Una mezcla de creencias, religión, ética, lógica y ciencia.
La psicología evolutiva es una disciplina parecida al horóscopo o al tarot. Ningún laboratorio donde experimentar. Ninguna máquina que vomite datos fiables. Simples percepciones por una pandilla de iluminados que piensan que el ser humano evoluciona de un día para otro y que todos lo hacen igual de bien o de mal y con los mismos resultados. Y además no evolucionan para sobrevivir, que sería lo natural, sino para justificar su comportamiento y las ideas que se han formado respecto a ellos. Las relaciones entre personas y éstas con su entorno están justificadas por teorías sobre la evolución. Insisto en la palabra teorías. Desnudan sentimientos en la penumbra para dejar entrever, pero nunca ver del todo porque el truco quedaría al descubierto. La conquista del homo sapiens-sapiens está en la racionalización moderna de la higiene mental que es lo que le permite evolucionar. Una mala higiene mental es un lastre y te pospone al pasado. Esta conquista es complicada por distintos factores externos que nos bombardean a diario en sentido contrario.
Y todas estas teorías se han puesto de moda cuando unos humanos con la genética de una bacteria o un virus han hecho público lo privado. Como en los realitys. Para algunos, la vida es un reality. Cuentan toda la intimidad y la ponen al descubierto. Los avispados seudocientíficos se aprovechan de ello para explicar el comportamiento humano y darle categoría de ciencia. En realidad son cuatro pringados los unos y los otros. Extrapolan todo y nos hacen iguales. Y no es así. De ninguna manera.
Otros intentan explicar las emociones de las personas y de los animales en general en función de bases biológicas. Es una teoría que no se explica porque, a día de hoy, no se puede. Si los sentimientos están motivados por la religión, la ética o la ciencia habrá que investigarlo y dar soluciones empíricas. De no ser así, lo único factible es unir palabras huecas para formar frases vacías de contenido. Siempre habrá alguien que lo entienda, que le guste y lo defienda e incluso que lo ponga en práctica. Con toda esta verborrea uno tiene que ser extremadamente escéptico.
Las humanidades son una ciencia. No exacta como las matemáticas. Quienes la desarrollan son científicos de la mente y del pensamiento racional. No tienen un laboratorio con aparatos pero tienen un estudio en el que pensar y formular teorías, desarrollar ideas e intentar dar respuestas a tantas incógnitas. Teorías sobre ritos sociales, historia sobre el comportamiento social individual y grupal, lo que nos hace humanos y lo que nos deshumaniza. No se trata de hacer tiempo hasta morir. Nuestra existencia no se explica con fórmulas o teoremas, sino con teorías que cada uno intentará desarrollar.
Me refiero a Platón, Séneca, Aristóteles. Hume, Descartes, Hegel, Sartre, Hawking, Chosmky, Schopenhauer, Bunge, etc. Su lectura es recomendable para dar luz. Salud.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Catátrofes

Reproduzco, para deleite de todos, un intercambio de opiniones entre un seminarista de los guerrilleros de cristo y un ateo en un foro de tantos a propósito del terremoto de Japón.
Seminarista: "Me ha entrado pavor al leer la noticia del terremoto.
Sólo me queda rezar con fervor y confiar en la infinita misericordia de Dios Padre Todopoderoso que, aunque ahora haya querido castigarnos, como todo buen padre severo, nos ama y volverá a envolvernos bajo su impenetrable manto protector una vez hayamos rectificado nuestro comportamiento impiadoso, obsceno, descreído y sacrílego.
Sólo trato de arrojar luz para discernir qué es lo que quiere Dios nuestro Padre y Señor de la humanidad y porqué nos está castigando con tormentos y avisos semejantes.
En efecto, sus designios son inescrutables pero nada sucede en el universo sin su supervisión. Últimamente hay más catástrofes naturales que nunca y estoy convencido de que esto se debe a que cada vez hay mas millones de descarriados que abandonan la fe Católica, Apostólica y Romana. Única verdadera.
Al mismo tiempo, en estos tiempos materialistas y tan carnales que vivimos, multitud de personas se han consagrado al hedonismo puro y duro, entregando sus cuerpos a una espiral destructora de alcohol, noche, drogadicción, sodomía, fornicación compulsiva y todo tipo de depravaciones, olvidándose de rendir culto al Altísimo y suscitando, así, su justa cólera por habernos olvidado de Él.
Si algo se de Dios Padre es que es extremadamente sensible con lo que hagamos y, en función de esto, reacciona. Los gobiernos deberían empezar a exhortar a la población acerca de la necesidad de elevar plegarias, acudir a oír misa, guardar los preceptos y festividades pías, ayunar en los días indicados, abandonar toda concupiscencia y culto al placer y realizar obras de caridad. Si esto fuera así, pueden estar seguros, de que la oleada de catástrofes naturales que está marcando el inicio de la vigesimoprimera centuria, amainará y remitirá.
Con fe, el hombre encuentra la luz, el camino y la salvación. Es la única forma."
Ateo: "Siento mucho ser yo quien le tenga que dar la terrible noticia de que dios padre todopoderoso no existe, y si existiera y fuera el culpable de todas estas catástrofes que estamos padeciendo, habría que acabar con él cuanto antes y exterminarlo".
Seminarista: "Tengo la esperanza de que se arrepienta de su blasfemia y haga penitencia antes de que Dios Padre Todopoderoso le fulmine por su bochornosa y deprimente mezcla de ignorancia y soberbia.
Dios, por supuesto que existe y, dado que existe, permítame preguntarle cómo piensa destruirlo. Si tiene algún plan especial, dígalo. Quizás usaría una bomba atómica, o rayos láser, o con un machete o una bayoneta.
El día que se de cuenta de su pequeñez y la pequeñez de toda la humanidad en relación al poder Divino de Dios...ese día puede que empiece a salvar su alma".
Ateo: "Se como destruirlo. Realmente lo hago a menudo. Prácticamente todos los días. Cada vez que pienso en el prójimo, cada vez que como humano me solidarizo con otros humanos que sufren, cada vez que soy tolerante -incluso con usted-, cada vez que comparto, cada vez que perdono y olvido, cada vez que hago el bien. Como ve es fácil destruirlo y una vez destruido ya no existe. Puedo prescindir, incluso, de las bombas. Me basta hacer el bien".
Salud.

martes, 15 de marzo de 2011

Lo divino

Las noticias marginales son las que mas me entretienen. Estas noticias que no estan en portada porque no son de alcance. Son noticias de segunda regional y publicadas de puntillas como quién no quiere la cosa. Para mi, cuando menos, resultan entretenidas, útiles y amenas porque dan para mucho de lo que sea y forman parte del pensamiento ético en cuanto te metes de lleno en su lectura. Suelen ser originales con independencia de sus protagonistas. Son interesantes por lo que tienen de comprometidas. Su presencia en los medios de comunicación son un legado intelectual y un entrenamiento para conseguir la lucidez por lo mucho que dan que pensar. Noticias genuinas que explican, en parte, la condición humana y sus límites. O no.
Una noticia que ilustra lo que escribo es la del robo de millón y medio de euros del Convento Cisterciense de Santa Lucía del barrio de Casablanca de Zaragoza. Lo descubrió la madre superiora muy de mañana -todavía de noche-. Significa que fue a ver si el dinero estaba y si estaba todo el que debería de estar. Pues no estaba y lo denunció a la policía. Mal asunto. Quiero pensar que todas las enclaustradas sabían de la existencia del dinero y de su ubicación. No fuera a darle un pasmo a la madre abadesa y toda la comunidad se quedaría sin ahorrillos y en la banca rota. De puertas para afuera, ir a buscar información sobre el botín -perdón, quería decir los ahorrillos de toda una vida- es como ir a comprar tabaco y escuchar aquella voz sintetizada que dice: "no vamos a hacer ningún tipo de declaración, gracias".
Son personas mediocres con un cierto grado de inmadurez intelectual, moral y ético que impresiona. Su enclaustramiento, su ignorancia, su aislamiento y su sometimiento a unas normas de hace siglos han hecho mella. Quiero ser cauto al hablar de este asunto por consejo e indicación de mi profesora de hablar alto y claro, de descifrar noticias, de dar opiniones buenas y falsas y de meterse con codo el mundo. Me ha advertido del peligro de hablar del clero, de las personas que llevan una vida entregada a Dios, y de la iglesia en general. Pues no lo haré.
En estos momentos tenemos a la policía que investiga cómo y quién forzó la puerta principal, la puerta del cuarto de los ahorros y la puerta del armario reconvertido en caja fuerte. ¿Porqué será que estoy pensando que quién hizo esto conocía perfectamente de la existencia del dinero? No forzaron cualquier puerta ni entraron en cualquier dependencia. Directos a por la pasta. Resulta que ellas trabajan encuadernando libros y ganan dinero. Sor Guerra pinta cuadros y también gana dinero. Reciben subvenciones pertinentes del ministerio de cultura para la conservación del convento. Si a todo esto le añadimos su vida austera y su capacidad de ahorrar, pues eso.
Son monjas de clausura y lo que ocurre en el convento se queda dentro y no trasciende. Por este motivo ningún experto les hace las cuentas -y nunca mejor dicho-. La contabilidad, por tanto, hace aguas y hacienda desconoce sus balances. Ahora es el momento de rezar juntas por aquello de que la unión hace la fuerza. Están hechas a imagen y semejanza de Dios. O Dios está forrado y no cotiza a hacienda -como ellas-, o ellas son dioses y por tanto sobrenaturales e intocables. Veremos en qué acaba todo. Seguramente acabará copmo el rosario de la aurora. Quería decir en nada. Cualquier mortal estaría preocupado pero ellas se dedican a lo divino y no a lo material por lo que no hay de qué preocuparse. Y si se demuestra algún tipo de fraude de esos que están penados con cárcel, tampoco hay de qué preocuparse. No veo la diferencia entre vivir en clausura o vivir entre rejas. Lo único que importa es que siempre haya un sitio para la oración y la contemplación. Salud.

viernes, 11 de marzo de 2011

El bilingüismo

En los colegios no es obligatorio leer la prensa. Tendría que serlo, pero no lo es. Hasta cierto punto está bien. Estamos hablando de manipulación psicológica e intelectual muy compleja y sumamente racional y peligrosa para mentes insuficientes, sensibles, poco preparadas o mal evolucionadas. Es ficción de la realidad. Es la historia contada con tantos matices que puede resultar peligroso leerla. En la escuela se podría enseñar a leer y a entender la prensa pero podrías encontrarte con un maestro o profesor escorado -no centrado- y la hemos jodido.
No todo son noticias. Hay artículos de opinión y editoriales. Estaría bien que antes de aprender a leer el periódico supiéramos quién escribe y conociéramos a quién nos da su opinión. No se nos prepara para esto lo que provoca que mucha gente se quede en el titular o en el titular y un poquito más.
A propósito de un artículo de opinión publicado en un medio de comunicación local escrito. La noticia va de una partida de dinero que el conseller de turno de educación quiere destinar, durante tres años, a paliar el fracaso escolar en una población de siete mil alumnos. La idea, de entrada, está bien. La aplaudo. Por fin un gobernante detecta un problema y decide poner remedio. Aquí nos metemos de lleno en conceptualizar correctamente las cosas. Si todos entendemos lo mismo nadie sale engañado y todos contentos. Si los conceptos no están claros deriva en que uno dice una cosa y otros entendemos otras cosas y cuando diseccionamos la noticia con buen instrumental y mano firme resulta que la noticia antes mencionada y que he aplaudido es un despropósito más o una ocurrencia bananera de un gobierno a la deriva y que fantasea o desvaría con sus propuestas.
El artículo en cuestión hace esto. Una disección certera. Una cantidad vendida como importante de dinero para combatir el fracaso escolar es igual a unos veinte euros por alumno y año, hasta un máximo de tres. Con esto el que fracase en sus estudios es porque es tonto. Podemos dar el fracaso escolar como erradicado. Un paso importante. Un hito en la educación de nuestros alumnos menos favorecidos. Un conseller que tendría que estar en las listas del paro por manipular conceptos y dar como una misma cosa la creación de nuevos centros educativos, mejora de los ya existentes, contratación de personal docente, desmasificar las aulas, cursos de reciclaje para profesores, clases de apoyo para escolares con cierto grado de dificultad en la comprensión, inversiones varias en material e infraestructuras. Con todo esto como concepto único sólo sirve para confundir y parece que estemos en el buen camino.
Esto es el bilingüismo. Yo digo una cosa y vosotros interpretáis malintencionadamente otra cosa. No hablamos la misma lengua. El conseller tiene un problema no superado con la política lingüística en el apartado de conceptualizar correctamente. A través de atrayentes titulares se esconde una prevaricación -mentir o engañar a sabiendas-. Tiene que aprender a adaptar el lenguaje a la realidad. Son atrevidos bilingües; lo que digo y lo que quiero decir. No argumenta porque tendría que dar explicaciones. Un titular abstracto y atractivo que de prestigio y votos. Su futuro, así las cosas, es incierto, como el de los alumnos que se verán favorecidos por la inversión.
Aunque no les vote son mis dirigentes y exijo que se den a entender. Quiero comprender lo que dicen sin tener que hacer números y sin tener que dedicar horas a pensar. Salud.

martes, 8 de marzo de 2011

El Paleolítico

Con la llegada de las nuevas tecnologías y la aplicación de éstas a la prensa, a la televisión y a las redes sociales, una mayoría de los mortales habíamos pensado en que sería para bien. Es decir, más calidad y mejores contenidos con formatos innovadores. Es evidente que nos hemos equivocado. Tanto los periódicos digitales, la TDT y los e.book se han convertido en un basurero. Los periodistillos mal nacidos se han reconvertido en carroñeros y actúan como tales.
El de la real academia lamiéndole el culo a Pedro Jota. Ambos dirigiendo un periódico digital que genera nauseas y salpullidos. En e.book encuentras toda la mierda que no puedes imprimir en papel porque no es rentable. Con la TDT hemos ganado en cadenas y en telebasura y en telemierda porque cada día hay más pseudointelectuales con título de periodista o analizador de noticias de alcance que cobran por hablar delante de una cámara y decir estupideces y más tonterías de las justas. Son expertos en insultar a quien sea con el ánimo de conseguir audiencia. Algunos ya han sido tratados en este blog por este motivo. Ahora resulta que hay mas y no parece que vaya a mejorar. El tal Horcajo, Horcaja, Horcaje, Horcasitas, o como se llame este de intereconomía ya insulta a los enfermos de sida, a los de síndrome de Down y a los transexuales. Ser transexual no es un esnobismo. Es un sentimiento. Alguien se siente de un sexo siendo del contrario. No hay más. Al que nace con síndrome de Down no se le pueden pedir explicaciones de porqué es así y punto. Tampoco se les puede llamar "tontitos" como hace la tal Villalobos. Pero estos representan la imbecilidad. Tienen mono de franquismo. Tienen dos manos derechas y sólo utilizan la parte derecha de su cerebro. Son líderes en periodismo de cloaca, que huele mal y provoca vómitos. Sus contertulios también, evidentemente. Y parece que esto se pega.
El tal Jordi Gonzalez que también dirige un programa de estos que van del rosa al amarillo con vómitos incluidos y con nombre de dar vueltas y vueltas hasta marearte, también insulta por partida doble. Primero, su sola presencia en televisión presentando ya es un insulto. Segundo porque atenta contra la normalidad televisiva insultando a la madre de alguien a través de Twitter diciéndole que es una putita. Si realmente lo es y él lo sabe y no es un insulto es porque es un putero. O sea, que va de putas. Estas cosas no tienen remedio. Sólo tenemos una opción y es bloquear estas cadenas. Son unos frikis del insulto. Son faltones y esto es una opción. Tienen desavenencias consigo mismos y siguen pensando que la culpa es de franco por haberse muerto demasiado pronto. Hay que rebelarse contra estos atapuerquianos bípedos que se alimentan de boñigas y después, cuando hablan, les huele mal el aliento.
Hay un punto de convergencia entre el paleolítico y el siglo veintiuno. Son un producto muy primitivo de la naturaleza. Siempre ha habido individuos desadaptados que se han hecho famosos. Lo que más me preocupa es que su triunfo se debe a la gente que les sintoniza, les ve, les escucha y les ríe las gracias. Salud.

viernes, 4 de marzo de 2011

Cati

La vida en un hospital es fría. El hospital, por dentro, es frío. Lo digo por experiencia. No es un problema de calefacción, sino de gestión. Los pacientes son , en cierta manera, anónimos. Cuando ingresan pierden el nombre y adquieren un número de historia clínica, un número de habitación y cama y una patología para ser identificados. Así no se nos pierde nadie y nos entendemos mejor. En esta historia clínica queda reflejado absolutamente todo -incluso si orinas, toses o moqueas- menos los sentimientos. Los sentimientos de los pacientes, de sus familiares y amigos no están escritos porque no tienen ningún interés científico. No sirven para curar. Nosotros curamos con pastillas, sueros, antibióticos, calmantes y cosas así. Esta es la realidad aunque no se entienda o no guste.
El miércoles de esta semana una madre escribía a sus allegados en su muro de una red social. Advertía de que la vida le había dado un susto muy grande y que, gracias a esto, había descubierto la gran cantidad de amigos que les quieren. Me sumo a esto. Estaba agradecida por haberse sentido arropada en estos momentos complicados y daba gracias por tener salud y un trabajo.
Yo recibí este mensaje. Conozco a la familia, la tengo en gran estima y ellos lo saben. Pero también recibí un mensaje de un usuario de la sanidad pública que leí atentamente como profesional de esta sanidad pública. Reconozco que de puertas para adentro, o en la trastienda de cualquier hospital, el enfermo no se llama Cati, simplemente es la meningitis de la ciento diecisiete cama dos. Es una deformación profesional. No nos han enseñado a hacerlo de otra manera. Nos esforzamos en humanizar la sanidad y lo estamos consiguiendo con gran esfuerzo, pero es una humanización de educación. Al paciente se le llama por su nombre cuando estás delante de él. A pacientes y familiares toda la amabilidad del mundo. Faltaría mas. Pero entre nosotros, patología y número. Desde dentro seguirá siendo como siempre. Aplicar protocolos de actuación según resultados de pruebas pertinentes. Nuestro desafió es la curación del enfermo. Quedar bien es otra historia. No es lo mejor, pero para nosotros es un antídoto para no sucumbir delante de tanto sufrimiento que diariamente nos bombardea. Nosotros somos hijos, esposos, padres y todo eso. Tenemos que llegar intactos a casa para poder llevar una vida normal y para afrontar el trabajo del día siguiente que será más de lo mismo. Con los sentimientos no se juega. Estas son las reglas.
Ahora que la paciente se encuentra recuperándose en su casa de Andraitx y sus familiares y amigos recuperándose del susto, es el momento de dedicarles todo el cariño. Estas experiencias a cierta edad y en ciertas circunstancias, marcan. Dejan huella. Debe ser lo menos traumática posible. Sólo debe quedar lo bueno y positivo en el recuerdo Hay que resetear el resto.
Cati, ponte buena pronto. Esta experiencia te habrá fortalecido y esto es bueno. Un beso bien grande a todos. Salud.

jueves, 3 de marzo de 2011

Puesta de Sol

El día es propicio. Día libre. Tiempo revuelto. En casa. Vamos a ver fotos. Viaje a Formentera. Tres puestas de sol en tres sitios distintos. La mejor en el faro de barbería. O cualquier otra. Es interiorismo en estado puro. La melancolía. La reflexión y su momento. La extrañeza. El romanticismo estando acompañado o el romanticismo desde la soledad. Es la sensación del tiempo. El sol cuando está alto no se mueve. En la puesta de sol, el movimiento del astro es rápida. No cierro los ojos. No quiero perderme ni un instante. Después queda el regusto. El tiempo para pensar hasta que ya no se ve. Y un poco más. Los propósitos para mañana y el no repetir los despropósitos de hoy. Los planes. Los objetivos . Las metas. La vida. Vivir la vida intensamente. Todavía no me quiero acostar. Un rato más. Hoy no dormiré. La puesta de sol es la evocación de todo el día. Lo recuerdo todo. Es la putada más bella. Sentado y en silencio. El estado de ánimo se adapta y se mimetiza con los colores que tengo enfrente y que cambian a cada segundo. Es todo un día en un instante. Es la despedida de algo. Es un final que mañana se repetirá. Pero será distinto aunque será lo mismo. Es algo que se va a medias. Mañana serán otras circunstancias. Otros colores. Otros olores. Otra cosa. Pero siempre quedará el recuerdo. Evoca sentimientos encontrados. Contradicciones al gusto. El lugar también ayuda. Pero no es lo importante. Planes. Todavía queda día. Cierto. Pero sin sol. Sin luz. Metafísica simple. Es la metáfora poética del día. Recurrente. Enhorabuena por haber llegado. Es un regalo de los que no tienen precio. Es simbólico de lo que en este momento se te ocurra. Es un gesto de la naturaleza. Y como decía un poeta indio -no estoy triste porque el sol se vaya. Mañana volverá.- Es así. Un acto astro físico y que despierta los mejores sentimientos. Seguramente el momento más bello del día. Desprende riqueza. Acumula poesía no escrita. La luz que desprende la puesta de sol te mantiene en estado de gracia. El silencio es una grata compañía. Todo lo que ocurre es simbólico de algo inexplicable. Una jornada más que propicia superación y ganas. Es el momento ideal para lo que quieras. Es el momento infinito. Tu dices basta.
Tengo sensación de cierta ridiculez. No es mi estilo. Pero es así. Seguramente es el momento más benigno de los que tiene el día. Respiración lenta y pausada para un instante raro. Extraño. Inexplicable. Largamente fugaz. Quiero describirlo. Miro las fotos una y otra vez. No estoy seguro de que me salga bien. Es complicado. Son sentimientos. Es pura sensibilidad para compartir. O no. Es un momento emotivo de gran valor. Una felicidad interna que no perturba. Es gratificante en cualquier versión. Mirar. Callar. Disfrutar. El silencio que vale mil palabras. Palabras que no encuentras. Ni falta. Sólo mira. Esto es lo que recuerdo de la puesta de sol. El instante especial del día. Estética de la libertad. Lo mejor del día y por esto se deja para el final. Tengo ganas de describirlo. Si un día encuentro las palabras, lo haré. Me queda el recuerdo. Salud.